Lotfi EL-Ghandouri

Provoking New Perspectives

¿Te atreves? – Entrevista 2º Congreso de Modernización de los Servicios Públicos

¿Te atreves? – Entrevista 2º Congreso de Modernización de los Servicios Públicos 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Noticia que resumen la participación del conferenciante Lotfi El Ghandouri durante la Primera Jornada del 2º Congreso de Modernización de los Servicios Públicos. A través de una original puesta en escena, Lotfi animó a las Administraciones Públicas y a la sociedad en general a innovar y a salir de la zona de comodidad en la que hoy en día nos podemos llegar a encontrar.

¿Te atreves? – Presentación del libro en el Hub Madrid

¿Te atreves? – Presentación del libro en el Hub Madrid 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Resumen de la presentación del libro en el HUB Madrid acompañado por el músico David Otero, el cineasta Fernando Colomo y más invitados.

Evento – Resumen del 2º Congreso de Modernización de los Servicios Públicos

Evento – Resumen del 2º Congreso de Modernización de los Servicios Públicos 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Resumen realizado por el canal de Televisión Servicios públicos sobre el 2ndo congreso global con más de 2.000 participantes con intervención de Lotfi EL-Ghandouri

Innovación – Una perspectiva más

Innovación – Una perspectiva más 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Lotfi comparte su perspectiva de la innovación y de su importancia

La Démission Intérieure: La stratégie du Robin des Bois

La Démission Intérieure: La stratégie du Robin des Bois 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Capsule de la conférence “Engage toi!” de Lotfi EL-Ghandouri. qui a été réalisée à l’hôtel Hayatt Regency de Casablanca lors du cycle de conférences les Cercles Humains organisé par Gibraltar Conseil et Coaching Lab.

What if create a totally new game?

What if create a totally new game? 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

¿Puedo estar iPhónico?

¿Puedo estar iPhónico? 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Fuimos al parque para desconectar y tomar aire fresco. Una situación familiar llamó la atención de Gabrielle.
iphonico33-224x160Una mujer se aleja detrás de uno de sus hijos y pide a un señor que intuyo es su pareja que vigile al otro. Esté le contesta “sí” con la cabeza sin dejar de mirar la pantalla de su móvil. Otro señor  empuja con una mano el columpio en el que esta sentada su hija y con el pulgar de su  mano libre  surfea la pantalla de su teléfono.

Después de observar aquellos adultos hipnotizados por sus móviles, me preguntó si tenía la misma enfermedad. Le contesté con un silencio.

Me miró y tras un instante me preguntó si sería capaz de dejar mi iPhone en un cajón durante el siguiente fin de semana.

Ouch! No pensaba que un paseo en un parque infantil me llevaría a un terreno tan peligroso que podría generar una incomodidad diplomática. Tenía que pensar…

***

Estos aparatos forman parte integrante de nuestras vidas. El éxito de una tecnología depende de su capacidad para integrarse de forma natural en nuestros hábitos de vida. Los teléfonos inteligentes y las tabletas lo han logrado. Gracias a ellos, ya no hay tiempo improductivo… Creemos.

Mucha gente no es capaz de pasar más de 5 minutos alejada de sus aparatos sin agobiarse. Estar iPhónico o Smartphónico es la capacidad de perder parcialmente o totalmente el contacto con nuestras APPs que nos obliga a estar plenamente presente en el mundo real.

Solo aceptamos ese estado cuando está fuera de nuestro control.

Por ejemplo, cuando estamos:

Sin batería. Aunque mendiguemos en una esquina, nadie parece tener el deseado cargador que nos procure esa valiosa energía.

Sin Wifi al alcance. Sujetamos en alto nuestro móvil y nos movemos raro, como en un ritual para que se manifeste el “espíritu Wifi”. Pero aunque miremos fijamente el símbolo en la pantalla, el e-espectro no llena las barras de conexión. Luchamos contra la tentación de sucumbir ante la fuerza oscura del Roaming, cosa que haría explotar nuestra factura.

 Obligados a apagarlo. Nos escondemos del ojo controlador de la azafata antes del despegue del vuelo, estirando al máximo nuestro “estado conectado”. Al aterrizar, en el momento en que las ruedas tocan tierra y nos sentimos seguros, nos escondemos de nuevo para encenderlo…. Y van y nos pillan porque se nos olvidó ponerlo en modo vibración.

 

El único sitio donde aún nos resulta incómodo llevar el móvil es en la ducha. No porque no podamos hacerlo sino por pura incomodidad.

Para los enganchados, la marca Concord Keystone ha diseñado la funda Marine Case que nos permite mantenernos conectados hasta debajo del agua.

Para auto-convencernos afirmamos que el móvil es una herramienta indispensable en las vacaciones. Sus infinita oferta de Apps nos permiten cosas como:

–  ir del punto A al B sin perdernos,

–  descubrir restaurantes recomendados,

–  twittear nuestras aventuras,

–  compartir fotos y videos en el instante en las redes,

–  seguir nuestra guía de turismo virtual

… Y lo más importante

–  enchufar nuestros hijos a la pantalla con unos dibujos animados para poder disfrutar de la cena.

 

¿Cómo me puede pedir que sea iPhónico y abandone mi móvil?

Es cierto que puedo caer en la trampa de enviar un email rápido a algún cliente, chatear con colegas de trabajo en WhatsApp, cotillear en Facebook, jugar a algo… No tengo ningún problema con ello ya que, como muchos, he desarrollado la capacidad de “multitarear” mi vida. Vivirla y compartirla al mismo tiempo.

Cuando desarrollamos una aptitud, debemos desprendernos de otra más sutil.

¿Qué va a ser de la espontánea alegría de descubrir cosas por nosotros mismos?… Cosas como:

–  Perderse en un pueblo que no aparece en Google Maps y sentirnos aventureros.

–  La excitación de entrar en un restaurante desconocido sin tener ni idea de cómo será.

–  Dar plena atención a nuestros hijos y volvernos más locos que ellos con sus historias sin pies ni cabeza.

–  Aceptar que nuestros ojos son las mejores cámaras y nuestra memoria su álbum.

 

iphonico13-224x254Nuestros móviles tienen excelentes herramientas que pueden transformarse en una distracción electrónica (“e-distracción”) cuando interfieren en nuestra sincera necesidad de desconectar o empaparnos de un momento sencillo de la vida.

Es el mejor amigo para matar el tiempo o “dar valor” a momentos que pensamos que no aportan nada. Al acudir al teléfono de forma espontanea para gestionar nuestra impaciencia y la necesidad de estímulos, podemos haber cortado otros estímulos naturales. Al final, ¿es un gestor de ansiedad o un  provocador de ansiedad?

Como aprendimos de niños a separarnos de nuestros padres, debemos aprender como adultos a separarnos de nuestros móviles.
Al hacerlo ganamos la capacidad de estar realmente presentes en esos momentos sencillos, breves, y mágicos que suceden en un instante preciso y que llenan nuestra memoria de alegría.

Está bien estar iPhónico. Darse un descanso del mundo virtual durante un corto periodo para conectarse plenamente al mundo real es sano.

***

Gabrielle esperaba mi respuesta a su pregunta. ¿Puedo estar iPhónico? El desafío del próximo fin de semana está puesto.

Can I be iPhonic?

Can I be iPhonic? 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

We went to the park to get some fresh air, enjoy the day with the family and mostly to give me a chance to disconnect.

A familiar situation grabbed Gabrielle’s attention…
iphonico33-224x160A lady was rushing after her kid who wanted to escape. While she ran, she asked a man, who we assumed was her partner, to keep an eye on the other kid. He nodded his head without taking his eyes off his mobile phone. Another man was pushing his daughter on the swing with one hand and with the other; it looked like he was giving a tactile massage to his phone with his thumb.

After observing these adults hypnotized by their phones, Gabrielle asked me if I had the same disease. Silence was my answer.

She looked at me and after few seconds asked if I would be able to keep my iPhone in the drawer during the entire coming weekend.

Oops… I never thought a simple walk in a park would create a diplomatic situation. This was not going the way I wanted. I had to think…

***

These gadgets have really gotten under our skin. The success of a technology depends on its capacity to integrate into our daily behaviors in a natural way. Smartphones and Tablets have truly succeeded at this.

Many people can’t stay away from their smartphones for more than 5 minutes without starting to feel a huge rush of anxiety. Being iPhonic or Smartphonic means to loose totally or partially access to our Apps forcing us to be fully present into the real world. The only time we might accept it is when it is out of our control. For example, when we find ourselves:

Running out of battery. Even if we beg on the corner of the street, nobody seems to have the magic cable that could provide us with this important juice.

Being out of Wi-Fi zone. We raise our smartphone as high as possible and zigzagging through the air hoping the Wi-Fi spirit will manifest itself. Even if we desperately stare at the little symbol on the screen, the e-specter shows no magic bars. We fight our temptation to fall into the dark force of roaming, a sin that can blow our bill.

Obligated to turn it off. We hide from the flight attendant’s look during take off to stretch as much as possible our “connected” status. At landing, the moment the plane’s wheels touch the ground and we feel safe, we hide again to turn it on. We get caught again because we forgot to set it on vibrate mode.

The only place most of us are still uncomfortable to bring our smartphone is in the shower. Not because we can’t do it. The company Concord Keystone designed the Marine Case to enjoy our phone underwater.

We convince ourselves that our smartphones are an indispensable tool for vacations. We swear allegiance to the APPs that allow us to:

–  Go from point A to B without getting lost,

–   Discover a recommended restaurant,

–  Twit our adventures,

–  Share pictures and videos via the instant on social medias,

And most importantly…

– Plug our kids to the screen to watch a cartoon so we can enjoy our dinner.

Yes, it is true; we can fall into the trap of:

–  Sending a quick email to a client,

–  Chat on WhatsApp with teammates,

–  Gossip on Facebook,

–  Play crazy games.

We are all ok with these as we have the great skill to multitask our life experience. Living it and sharing it at the same time.

We can be at peace with our conscious as we see these as unthreatening activities. Simple and quick tasks that steal a little time here and there. That is a trap.

What happened with our spontaneity to discover on our own?

–  The fun getting lost in a village that did not appear on Google Maps and feel like true adventurers.

–  The excitement of stepping into an unknown restaurant with no clue about what is on the menu.

–  Give our full attention to our kids and get crazier in their nonsense stories at the dinner table.

–  Accepting that our eyes are the best camera and our memory their photo album.

Our smartphones’ precious tools can be transformed into e-distractions when we make them interfere with our sincere and needed time to disconnect.

iphonico13-224x254As we learned as kids to be separated from our parents, we need to learn now as adults to be separated from our smartphones.
By doing so, we will gain the capacity to be fully present to these simple, short and magical moments that appear only once and fill our memories with joy.

It is healthy to be iPhonic. Give ourselves a break from the virtual world to fully connect with the real world is healthy.

***

Gabrielle waited for my answer to her question. Can I be iPhonic? The challenge has been set for next weekend.

¿Qué se esconde realmente detrás del término emprendedor en serie?

¿Qué se esconde realmente detrás del término emprendedor en serie? 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Desde hace un tiempo me está llamando la atención encontrar en curriculums, descripciones personales en redes sociales o en introducciones de eventos, cada vez más profesionales que se definen como “emprendedor en serie”.

La palabra emprendedor contiene  en sí misma la idea de desarrollar varios proyectos. ¿Por qué la necesidad de destacar el término “en serie” en el mundo de los negocios? ¿A caso un escritor que publica más de un libro se define como un escritor en serie o un investigador que realiza más de un descubrimiento se llama investigador en serie? ¿Qué?… ¿Tenemos ahora actores en serie y panaderos en serie?

¿Qué se esconde detrás? El término emprendedor en serie puede ser utilizado en estos cuatro arquetipos y es importante diferenciarlos:

Emprendedor

Un emprendedor es aquel que lanza un proyecto y lo lleva a cabo hasta el fin de un ciclo. Significa impulsar, liderar, cerrar y/o traspasar a otro estilo de liderazgo su iniciativa para que alcance su pleno potencial y así le permita dedicarse a otra aventura que quiera emprender. Da igual en qué termine el proyecto. Lo más importante es liderarlo desde el principio hasta el final, y conseguir así un tipo de resultado e impacto. Da igual la amplitud del mismo, tiene que haberlo. Eso significa impulsar, involucrar, liderar y conseguir.

El contribuidor en serie

Los Serial Contributors son los que lideran su proyecto y contribuyen a muchos otros desde un rol segundario. Su contribución debe ser medida por su calidad en vez de su cantidad. Creen realmente en los proyectos que acompañan, y siempre están disponibles cuando se les necesita. Es un rol muy importante y generoso. Son personas que saben construir su propio proyecto y dar lo mejor de ellos a otros. Montar un proyecto necesita dedicación, enfoque, pasión e impacto. Ellos lo saben y por eso lideran en uno y acompañan en otros.

El MultiEmprending

Si el multitasking es una bonita palabra en inglés que significa ser incapaz de centrarse y acabar lo que tiene que hacer, entonces el multiemprending es aquel que arranca varios proyectos a la vez sin llevar ninguno a cabo. El multi-emprendedor se ilusiona rápidamente con muchos proyectos, visualiza enseguida la conquista. Se ve ya multimillonario y parece que está muy cerca de pasar de la start-up a la gran multinacional.  Quiere llegar ya. Le frustra la exigencia del viaje. Le cuesta arremangarse y ensuciarse. Se lanza en miles de iniciativas a la vez para gestionar su ansiedad y agobio por el éxito.

El Adicto a startups

Los startups addicts son los que se pegan a varios proyectos de otros para conseguir resultados rápidos y/o aumentar su marca personal en la mayor brevedad posible.  Ni suman, ni aportan. Eso sí, siempre están presentes para la foto o para cosechar los logros.  Es el típico profesional que en un encuentro te entrega una tarjeta de visita por cada empresa que tiene. A más tarjetas y títulos te entrega, más grande se siente. Un gran coleccionista de cromos de negocios.

Tenemos que revisar nuestro lenguaje y desmitificar el termino emprendedor en serie para alejarnos del culto a la velocidad y a la cantidad, y así favorecer la calidad y la sostenibilidad de las iniciativas.

Celebremos al emprendedor, honremos a sus contribuidores en serie, ayudemos al Multi-Emprending y consigamos desintoxicar al Startup Addict. Todos ellos se esconden dentro del termino emprendedor en serie aportándole valor o desacreditándolo.

Necesitamos más emprendedores con la capacidad de ser contribuidores en serie.

Puis-je être iPhonique?

Puis-je être iPhonique? 150 150 Lotfi EL-Ghandouri

Dernièrement, nous sommes allés au parc  prendre l’air en famille et ainsi me permettre de déconnecter. Une situation familière capta alors l’attention de Gabrielle.

Une femme s’est éloignée, à la poursuite de l’un de ses enfants  tout en demandant à un homme, que nous croyions être son conjoint, de surveiller l’autre bambin. Celui-ci lui répondit distraitement “oui” d’un hochement de tête sans toutefois quitter des yeux son écran de téléphone. Un peu plus loin, un autre poussait d’une main sa fille sur la balançoire et avec le pouce de  l’autre, semblait réaliser un massage tactile à son cellulaire.

Après avoir observé ces adultes hypnotisés par leur téléphone quelques instants, elle me demanda si j’avais la même maladie. Pour toute réponse je lui ai offert un silence…

Elle me regarda alors et après un court instant me demanda  s’il me serait possible de laisser mon iPhone dans le tiroir durant la prochaine fin de semaine.

Oups! Je ne pensais vraiment pas qu’une simple promenade dans un parc m’emmènerait sur un terrain aussi accidenté qui pouvait générer un embarras diplomatique. Je me devais de réfléchir…

***

Ces  gadgets font vraiment partie de nous. Le succès d’une technologie dépend en grande partie de sa capacité à s’intégrer de façon naturelle à nos habitudes de vie. Les téléphones intelligents et les tablettes ont vraiment réussi ce pari.

Plusieurs personnes sont désormais incapables de se passer plus de 5 minutes de leur appareil sans être envahi par l’anxiété.

Être iPhonique ou Smartphonic signifie perdre partiellement ou totalement le contact avec les APPs sur notre téléphone intelligent pour être pleinement présent dans la vie réelle. Pour la plupart d’entre nous, le seul moment où l’on peut accepter cette situation c’est lorsqu’elle se situe hors de notre contrôle. Par exemple, lorsque l’on se retrouve:

1)   Sans batterie : Même si nous mendions sur le coin d’une rue, personne ne semble avoir en sa possession le fameux chargeur qui peut nous procurer cette importante énergie spontanément !

2)   Sans Wifi à notre portée : Nous tenons notre téléphone intelligent à bout de bras et nous nous faisons des zigzags en espérant que l’Esprit du Wifi se manifeste. Même si nous fixons désespérément le symbole de l’écran, le e-spectre ne remplie aucune ligne de connexion. Nous luttons contre la tentation de succomber à la force obscure du roaming, un pêché qui ferait vraisemblablement exploser notre facture le cas échéant!

3)   Obliger d’éteindre l’appareil : Nous nous cachons du regard des agents de bords lors du décollage pour étirer le plus possible notre status “connecté”. À l’atterrissage, au moment même où les roues de l’avion touchent le sol et que nous nous sentons en sécurité, nous nous cachons à nouveau pour l’allumer. Nous nous faisons prendre en flagrant délit parce que nous avons encore oublié de le mettre en mode vibration.

Le seul endroit où nous semblons être inconfortable d’amener le téléphone c’est sous la douche. Non  pas parce que nous ne pouvons le faire puisque  la compagnie Concord Keystone a créer le boîtier Marine Case pour nous permettre d’utiliser le téléphone dans le monde marin.

Pour s’auto-convaincre que le téléphone est un outil  indispensable en vacances. On  multiplie sur ce dernier l’ajout d’ APPS qui nous permettent:

–  De nous déplacer du point A au point B sans nous perdre,

–  De découvrir un restaurant recommandés,

–  De gazouiller nos aventures,

–   De partager nos photos et vidéos à l’instant sur les réseaux sociaux,

–   De suivre notre guide touristique virtuel

Et le plus important…

– De brancher nos enfants à l’écran le temps d’un dessin animé pour profiter du souper au restaurant.

Oui, c’est vrai, nous pouvons tomber dans le piège d’envoyer un courriel rapide à un client, chatter sur WhatsApp avec des collègues, potiner sur Facebook, jouer à un jeu. Nous n’avons aucun problème avec cela puisque nous avons la capacité de “multitasquer” notre vie. La vivre et la partager  simultanément en tout lieu, en tout temps ; mais tout ceci à quel prix ?

Lorsque nous développons une aptitude, nous prenons parfois le risque d’en perdre une autre.

Qu’arrive-t-il à la spontanéité de découvrir de part nous-mêmes?

– Se perdre dans un village qui n’apparaissait pas sur Google Map et de se sentir aventuriers.

–  L’excitation d’entrer dans un restaurant méconnu sans avoir aucune idée de ce qu’il y aura sur le menu.

–  Donner une attention complète à nos enfants,  participer en toute folie à leurs histoires sans queue ni tête.

–   Accepter que nos yeux sont les meilleurs appareils photos et notre mémoire leur album.

Nos téléphones intelligents renferment d’excellents outils qui peuvent se transformer en e-distractions lorsqu’ils interfèrent avec notre sincère besoin de déconnecter.

Comme nous avons appris enfant à nous séparer de nos parents, nous avons le besoin en tant qu’adultes d’apprendre à nous séparer de nos appareils électroniques intelligents.
En le faisant, nous gagnerons la capacité d’être vraiment présent pour ces moments simples, courts et magiques qui apparaissent seulement à un instant précis  mais qui  rempliront notre mémoire de bonheur pour longtemps.

Il est bien d’être iPhonique; de se permettre un répit du monde virtuel pour une courte période; il est bien  de se  connecter entièrement au monde réel, cela est sain.

Gabrielle attendait toujours ma réponse à sa question. Puis-je être iPhonique une fin de semaine entière?

 Le défi est lancé !